Punta Catalina tampoco fue encendida el sábado último, pese al anuncio oficial

imagenRepública Dominicana.- La Central Termoeléctrica Punta Catalina (CPTC) no fue encendida el sábado último, la pesar de que el jueves el ministro de Hacienda Donald Guerrero había anunciado que entraría al sistema ese día con un aporte de 40 megavatios.

El jueves el Ministro de Hacienda dijo sobre Punta Catalina: “Está programada para empezar a generar energía a partir de este sábado, inyectando 40 megavatios al sistema. Las expectativas son que el sistema va a contar con una planta eficiente, de bajo costo de generación, que va a reducir el costo promedio de las empresas distribuidoras”.
Hasta el momento ese funcionario ni tampoco la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) han explicado por qué en esta segunda fecha fijada por el gobierno, tampoco fue puesta en operación esta planta, ubicada en el municipio de Baní.
CDEEE dice está “en proceso de prueba”
La CDEEE  se limitó a señalar que desde mediados de febrero la unidad uno de dicha central  está “en proceso de prueba” de todos sus componentes de producción, previo a su entrada al sistema con generación eléctrica.
Alegó que esas pruebas consisten en el encendido de la caldera, la cual se mantiene en operación tanto con los pulverizadores de carbón mineral como con fuel oil, así como el sistema de control de emisión de gases y el giro de la turbina y el generador, entre otros componentes.
Señaló que las pruebas de giro de turbina, con vapor a presión producido por la caldera, se han realizado desde el jueves 21, volviendo a girarse el viernes 22 y el sábado 23. Dijo que continuarían este lunes 25 y en los días que siguen “por lo que se espera que comience a inyectar electricidad al sistema en forma intermitente y en pequeñas cantidades, cuando los técnicos autorizados así lo determinen”.
Alegó que todas las pruebas están a cargo del consorcio constructor y bajo la supervisión constante de varios ingenieros especializados que fueron enviados desde Estados Unidos por General Electric, fabricante del generador, para los fines de comprobación de normas de seguridad, garantías del fabricante y otros tecnicismos.
Construcción a cargo de Consorcio Odebrecht
La planta Punta Catalina es presentada como una de las principales obras del Gobierno de Danilo Medina, y su construcción está a cargo de un consorcio encabezado por la brasileña Odebrecht.
En septiembre pasado el Gobierno informó de que llegó a un acuerdo con el consorcio para terminar la obra.
Las partes se encuentran en un proceso de arbitraje ya que mientras el Gobierno asegura que el contrato con Odebrecht para la construcción de la termoeléctrica es de 1.945 millones de dólares, la multinacional brasileña asegura que los costos de este proceso han elevado esa suma.
Este proyecto, cuya licitación estuvo bajo investigación, ha sido criticado por sectores políticos que aseguran que fue sobreevaluado y por grupos que aseguran que afectará al ecosistema y a la salud de las personas de la provincia Peravia, especialmente de la comunidades cercanas a Punta Catalina y a la ciudad de Baní, en la provincia Peravia.
Comité hace revelaciones técnicas
El Comité Nacional de Lucha Contra el Cambio Climático, CNLCC, recordó que el ministro de Hacienda, Donald Guerrero, había asegurado que la terminación y entrada de la electricidad de Punta Catalina dependía de que se le pagara a Odebrecht US$708 millones de sobrecostos que reclaman.
“Después de intentarlo durante todo el día, lograron llevar la turbina de la planta número uno de Punta Catalina,  a 3,600 R.P.M., entre las 4 y la 5 de la tarde, pero sin carga o al vacío. Después de alrededor de 30 a 40 minutos de funcionamiento, apagaron la turbina”, reveló.
Indicó que la planta operó con gasoil y no con carbón mineral, al igual que en las otras pruebas realizadas anteriormente.
Adelantó que para este lunes o la próxima ocasión que hagan funcionar la turbina “tendrán que regular su velocidad y estabilidad mediante pruebas, antes de sincronizar la planta, lo cual -a su juicio- es una condición imprescindible para aportar electricidad al Sistema Nacional Eléctrico Interconectado (SENI)”.
“Antes de que la electricidad que genere esta primera planta de Punta Catalina pueda aportarse al SENI, se debe pasar del uso del gasoil a carbón mineral, lo que conllevará una serie de ajustes y pruebas con los alimentadores o quemadores y con las válvulas que es una tarea muy delicada que toma mucho tiempo, aún cuando no se presenten problemas imprevistos”, explicó.
Advirtió que intentar pasar electricidad de esta planta al sistema nacional, funcionando a gasoil o diesel, es prácticamente imposible aunque sean sólo 40 megavatios, debido al  gran consumo que tendría de este combustible. 
Buscan encenderla antes del 27
Señaló que “lo que pretende es tener esta planta funcionando antes de que el Presidente Danilo Medina pronuncie el discurso de rendición de cuentas ante la Asamblea Nacional el próximo 27 de febrero, sin importar los daños que puedan ocasionar a los equipos por no respetarse el protocolo técnico para su  encendido y funcionamiento.
Manifestó que las pruebas en el fin de semana último  se hicieron a pesar de que la caldera aún no estaba reparada de los daños sufridos en una prueba anterior, y el rotor presenta problemas de funcionamiento.
Advirtió que “si por razones politiqueras se precipita el proceso técnico que conlleva el encendido y funcionamiento de esta planta a carbón, podría haber una avería que complique y retrase aún más el inicio de la generación, como ya pasó en junio del año 2017 cuando se rompió el rotor”.
Reveló que cuando la planta comience a suministrar electricidad, lo cual se pretende sea el próximo 27 de febrero, el Gobierno planea disparar salvas de 21 cañonazos en todo el territorio nacional para anunciar la “Nueva Era sin apagones en República Dominicana”.
Autorización de Odebrecht
Sin embargo, aclaró que tanto esta primera planta como la segunda de Punta Catalina no podrán entregar electricidad de forma regular y permanente si Odebrecht no lo autoriza, lo que supone previamente el pago a esta empresa de los sobrecostos por US$708 millones que reclama a través de un arbitraje interpuesto ante la corte internacional de Nueva York.
Afirmó que esta condición estará reforzada si el laudo arbitral ha sido decidido en contra del país como insistentemente se rumora tanto en el país como en los EUA.